¿Por qué deberían importarme las recompensas si cambio de marca?
No todo el mundo es fiel, y no tiene nada de malo. Puede que pruebes una cafetería nueva, te mudes, sigas el mejor precio o simplemente te canses de la misma panadería. Si sabes que vas a cambiar, apuntarte a otro programa más puede parecer inútil: ¿para qué acumular puntos que probablemente dejarás atrás?
La respuesta honesta
La preocupación está justificada. Los programas de fidelización están hechos para quienes se quedan, y son discretamente duros con quienes no.
Hay tres cosas que juegan en contra de quien cambia.
Las recompensas tardan en acumularse. Una tarjeta de sellos solo paga cuando está llena, y las que tardan más de unos dos meses en llenarse casi nunca se completan. Los programas de puntos suelen exigir un saldo mínimo antes de poder canjear nada. Si te vas antes de llegar a ese umbral, no recibes nada por las compras que hiciste.
Los saldos caducan. Los puntos suelen caducar tras 12–24 meses sin actividad, o a los dos o tres años de haberlos ganado. Dejas de ir y el reloj sigue corriendo.
El valor se queda en la cuenta. En la mayoría de los programas, los puntos pertenecen a tu cuenta en esa única empresa. No puedes llevártelos, y normalmente tampoco puedes dárselos a alguien que siga comprando allí.
El resultado es previsible. La gente suele usar activamente solo alrededor de la mitad de los programas a los que se apunta, y en el conjunto de los programas de fidelización, entre una quinta parte y la mitad de los puntos nunca se canjean. Buena parte de ese valor sin usar pertenece a personas que simplemente se fueron a otra parte.
Esto es lo que suele tardar alguien que cambia en tener algo que perder o ganar:
| Lo que necesitas alcanzar | Mínimo | Habitual | Máximo |
|---|---|---|---|
| Primera recompensa en una tarjeta de sellos | unas 2 semanas para un cliente frecuente | unas 2–4 semanas | a partir de unas 8 semanas, las tarjetas casi nunca se completan |
| Primer importe canjeable en puntos de supermercado | unas 2 semanas | unas 2–8 semanas | hasta unos 3 meses donde los vales se emiten cada trimestre |
| Caducidad una vez que dejas de ir | 12 meses de inactividad | 12–24 meses de inactividad | sin caducidad en algunos programas |
Entonces, ¿le merece la pena a quien cambia? Depende del tipo de programa:
- Merece la pena: programas que te dan algo en tu primera o segunda visita, o precios para socios que te ahorran dinero hoy en la caja. Te beneficias aunque no vuelvas nunca.
- Probablemente no merece la pena: tarjetas de sellos largas, programas de puntos con umbrales de canje altos y cualquier cosa con cuota de membresía. Solo compensan si te quedas.
- Merece la pena, con cuidado: puntos que quizá uses más adelante, siempre que sepas cuándo caducan y te pongas un recordatorio.
Cómo lo resuelve Gamma Wallet
Gamma Wallet se diseñó partiendo de que los hábitos de la gente cambian, y de que el valor que han ganado no debería esfumarse cuando eso ocurre.
Puedes cederlo. El crédito de recompensa es válido 12 meses por defecto, aunque cada tienda puede fijar su propio plazo. Si no vas a volver a una tienda por un trabajo nuevo, una mudanza o porque has encontrado una cafetería que te gusta más, puedes pasar tu crédito en persona a otro usuario de Gamma, como un amigo, tu pareja o un compañero de trabajo que siga yendo allí. Sigue siendo crédito en esa misma tienda.
Cambiar no significa empezar de cero con una tarjeta nueva. Gamma es una sola cartera para todas las tiendas participantes. Si la nueva cafetería que pruebas también usa Gamma, ganas allí con la misma app, y tu saldo en cada tienda se muestra en un mismo lugar. No te apuntas a otro programa, ni descargas otra app, ni rellenas otro formulario.
Muchas recompensas llegan pronto. Según la tienda, tu primera compra ya puede darte crédito para la próxima visita (Recompensas Instantáneas Individuales), así que no necesitas meses de fidelidad antes de ver algo.
Irte no te cuesta nada. Gamma es gratis para los compradores. No hay comisiones por ganar, guardar o canjear crédito, así que probar una tienda y luego cambiar no te deja con ninguna suscripción que amortizar.
Por qué Gamma es el sistema que debes elegir
El estándar del mercado trata los puntos sin usar como una ganancia para la tienda: cuando te vas, tu saldo suele caducar sin que nadie se beneficie. Gamma cambia esa regla, y eso importa sobre todo precisamente a quien se hace esta pregunta.
- Tu crédito puede sobrevivir a tu fidelidad. En lugar de dejar que el valor caduque, puedes pasárselo en persona a otro usuario de Gamma que lo vaya a usar en esa tienda.
- La tienda también sale ganando. El crédito cedido hace entrar a un cliente por la puerta, aunque sea tu amigo en lugar de ti.
- Sin costes hundidos. Las membresías de pago solo tienen sentido si te quedas el tiempo suficiente para cubrir la cuota. Una cartera gratuita no tiene nada que recuperar.
- Una sola app, cambies a donde cambies. Cuantas más tiendas participantes visitas, menos te cuesta apuntarte en tiempo y en datos.
Es justo decir que Gamma no recompensará tanto a quien nunca vuelve a ningún sitio como a un habitual. Ningún programa de fidelización puede hacerlo. Lo que sí hace es asegurarse de que cambiar de hábitos no signifique tirar lo que ya has ganado.
Para más información, visita www.gamma-wallet.com o descubre nuestros servicios para ver cómo funciona cada modelo de recompensa.
Si te gusta probar sitios nuevos con todo tu crédito en una sola app, descarga Gamma Wallet: es gratis. Si tienes una tienda y quieres un programa sencillo para clientes que vienen y van, registra tu tienda y empieza en el nivel gratuito.